«Detenido tras matar a su ex pareja rociándola con gasolina y prendiéndole fuego en Canarias»

Francesca De Cata | Análisis

Noticia Análisis 2
La edición digital de El Mundo publica una noticia que trata el asesinato de una mujer en Canarias y la posterior detención del presunto asesino. || Fuente: www.elmundo.es

La noticia seleccionada para la segunda entrada de análisis es un artículo publicado el 10 de julio de 2015 en la edición digital del periódico El Mundo. La pieza periodística en cuestión lleva como titular: «Detenido tras matar a su ex pareja rociándola con gasolina y prendiéndole fuego en Canarias». El texto en cuestión aborda un asunto en el que una joven ha sido asesinada presuntamente a manos de su expareja. Asimismo, se trata la discriminación que sufre la mujer ante el grave problema social de la violencia género.

Hoy en día, tanto la presencia como el tratamiento de la mujer en los medios de comunicación ha mejorado en comparación a tiempos pasados. Aun así, su representación frente a la de los hombres sigue siendo mínima y, en aquellas noticias en las que se tratan temas de género femenino, este aparece frecuentemente estereotipado, se le otorga poca importancia y se le identifica de manera incorrecta. De esta forma, los avances resultan insuficientes, pues el periodismo adopta malas prácticas a la hora de abordar estos aspectos, lo que contribuye a favorecer la desigualdad entre sexos.

La representación de la mujer en el periodismo puede abordarse desde una gran variedad de temáticas, entre ellas se encuentra la violencia de género. El tema en cuestión resulta muy delicado y, por ello, es necesario que los medios-tanto impresos como audiovisuales-transmitan y plasmen la información de una manera objetiva y correcta.

La violencia de género representa un conflicto de gran calado en la sociedad. El portal web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad establece que, a lo largo de 2015, ha habido 48 víctimas mortales en España causadas por esta problemática. El número no ha disminuido mucho en comparación al 2014, un año en el que se produjeron 54 asesinatos. Frente a los datos, se han impulsado campañas para la sensibilización y se han creado asociaciones con el objetivo de ofrecer apoyo a las personas que sufren maltrato.

Las cifras muestran la relevancia de la situación y, de este modo, resulta fundamental analizar y examinar el trabajo periodístico en torno a la violencia de género. Los medios de comunicación tienen el poder de influir en la sociedad y contribuyen a la construcción de la opinión pública, por lo que los mensajes que emiten son muy importantes en cuanto a la configuración de significados.

Van Dijk, en el texto El poder y los medios de comunicación, afirma que los temas periodísticos relacionados con el sexo femenino tratan, en su mayoría, cuestiones de conflicto-maltrato, acoso y discriminación-. El Institut Català de les Dones, resalta que en las noticias sobre la violencia de género, los medios de comunicación optan generalmente por sucesos que giran en torno a los asesinatos. Asimismo, en pocas ocasiones se les da voz y se les presta un espacio a las mujeres supervivientes de situaciones de maltrato para que puedan transmitir sus historias. Además, en los casos en lo que sí-que son pocos-se muestra la parte negativa, por lo que no se señala a la mujer como una persona que ha conseguido superar el trauma. La noticia escogida para el análisis representa un claro ejemplo de lo anteriormente expuesto, pues el acontecimiento tratado es el asesinato de una mujer. Mediante estas prácticas se recurre a la victimización de las mujeres que, en este caso, provoca que se muestren como un sujeto vulnerable.

El Manual de la redacción del periódico digital Público.es destaca que la violencia de género no debe ser tratada como un suceso. De esta manera, el artículo de El Mundo no cumple con este requisito, pues la noticia se encuentra ubicada en la sección de «Sucesos».

En relación a los aspectos léxicos y discursivos que presenta el texto, destaca el titular del artículo, en el que el autor detalla la forma en la que la mujer fue asesinada. La frase que encabeza la noticia se ha incorporado con el claro objetivo de llamar la atención del público y obtener una mayor repercusión. De este modo, el titular resulta altamente sensacionalista y morboso. Al mismo tiempo, no cumple con las sugerencias que establece el Col·legi de Periodistas de Catalunya que recomienda no apostar por la espectacularización de las informaciones. Televisión Española (TVE), en su manual de estilo, también se muestra contraria a esta representación y establece que no debe confundirse el morbo con el interés social.

La pieza también cuenta con tres subtítulos que destacan distintas ideas de la noticia. El primero presenta un grave error, pues el autor escribe «ha fallecido» en vez de «han matado» o «han asesinado», mediante el empleo de esta palabra se le resta culpabilidad al autor de los hechos.

Respecto al plano léxico del cuerpo de la noticia, el autor incluye el concepto de «violencia de género» para referirse al acontecimiento. La Real Academia Española (RAE) propone sustituir la palabra «género» por «sexo», pues afirma que los individuos no tienen género, sino que únicamente tienen sexo. Asimismo, la noticia debería cambiar la frase por la expresión «violencia por razón de sexo». Por su parte, el informe impulsado por parte del Col·legi de Periodistes de Catalunya, anteriormente citado, recomienda el uso de «violencia machista».

El manual de estilo de TVE también denuncia la introducción de adjetivos y de tópicos en las noticias que tratan cuestiones de maltrato hacia la mujer. La pieza periodística utilizada para el análisis presenta varios errores en este aspecto, pues incluye términos tales como «celoso» «inestable» y «conflictivo» para hacer referencia al presunto agresor. Además, se detalla que era una persona que consumía drogas de forma habitual. El uso de estos vocablos contribuye a la exculpación de dicho delincuente.

El portal web Público.es aconseja evitar la inclusión de detalles escabrosos en las informaciones. En el cuerpo de la noticia, se especifica en varias ocasiones, al igual que en el titular, la manera en la que la joven fue asesinada. En la entradilla, el autor escribe «tras ser rociada con gasolina y prendida posteriormente fuego». Más adelante, se vuelve a hacer referencia a ello con la frase «entró con una garrafa de gasolina, la roció con ella y le prendió fuego». Los datos deben ofrecerse al público, pues se han de dar a conocer los hechos pero no es necesario repetirlo tres veces a lo largo del texto. Con esto, El Mundo pretende captar la atención, dar espectáculo y ofrecer hechos morbosos para así obtener mayores ingresos.

Uno de los aspectos más destacables de la noticia consiste en la identificación de los individuos implicados en el suceso. El medio de comunicación en cuestión no desempeña una buena labor periodística en el momento que incluye el nombre, el apellido, la edad y otros datos de la mujer que ha sido asesinada. De esta forma, la noticia se inicia con «Laura González, de 27 años y madre de un niño, ha fallecido…». Por otra parte, también ofrece la localización y el nombre de la tienda en la que se desarrolló el conflicto. La inclusión de este tipo de referencias no ayuda a preservar la intimidad de la víctima, por lo que debería sustituirse el nombre por sus inciales. En esta misma línea se muestran TVE, Público y el Institut Catalá de les Dones, ya que todas critican esta mala práctica.

Respecto a la identidad del atacante, el autor de la noticia sí que cumple con las normas, pues, en primer lugar, no facilita al lector el nombre del agresor, sino que aparecen sus iniciales. Además se le define como «presunto atacante» una expresión que respeta la presunción de inocencia del sujeto. Este hecho muestra una clara diferencia entre el tratamiento mediático de la mujer y la del hombre, pues él no aparece mencionado explícitamente mientras que la joven sí. La situación, en cierto modo, fomenta la desigualdad en la representación de los sexos.

Las fuentes a las que ha acudido el periodista no resultan especialmente relevantes, pues entre ellas se encuentra un vecino de la localidad que habla sobre la pareja en cuestión. El empleo de esta fuente resulta innecesario, pues, tal y como marcan las recomendaciones elaboradas por el Col·legi de Periodistes de Catalunya, «es necesario evitar la recogida de testimonios del vecindario y de los familiares si estos no tienen datos e informaciones concretas y aprovechables». Por otra parte, se incluyen informaciones facilitadas por parte de varios testigos presenciales del suceso, que narran lo que han presenciado.

Las fuentes policiales y de investigación así como los expertos en la violencia doméstica, no tienen cabida en esta noticia. Aun así, sí que se introduce una fuente oficial que es la correspondiente al consejero de agricultura, Narvay Quintero. Tanto la fuente como la cita dejan claro que se impulsan para prevenir y erradicar este problema social.

La mayoría de estudios desaconsejan incluir fotografías que permitan identificar el lugar de los hechos. La noticia analizada aparece ilustrada mediante la inclusión de dos imágenes a lo largo del texto. Una de ellas muestra el comercio en el que se produjo el ataque, mientras que la otra es una foto en la que aparecen las velas y las flores situadas en la puerta de la tienda. Mediante estos elementos visuales se recurre al espectáculo, pues ninguna de ellas cumple una función informativa.

 

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Las dos imágenes que conforman la noticia publicada en el medio de comunicación El Mundo || Fuente: www.elmundo.es

Por último, cabe destacar que a lo largo de toda la noticia no se le ofrece a los lectores el número de teléfono de atención para aquellas mujeres que sufren malos tratos domésticos. El manual de redacción de Público.es recomienda que, al final del artículo se facilite este contacto.

Tras haber analizado los aspectos de la noticia que conciernen el tratamiento de la violencia de género, puede concluirse que se desempeña una mala práctica y labor periodística. El texto no cumple con las recomendaciones establecidas en los manuales de redacción elaborados por distintas entidades mediáticas. De este modo, la pieza periodística no representa de forma adecuada a la joven, recurre a la victimización, favorece el espectáculo y la dramatización de los hechos y se incluyen conceptos y términos que no son bien empleados. Además, se muestra una clara desigualdad entre hombre y mujer en cuanto a la identificación de los sujetos.

Tal y como afirma Van Dijk, «el periodismo tiene la posibilidad de controlar en mayor o menor grado la mentalidad de la sociedad» por lo que resulta imprescindible que los medios de comunicación desempeñen su trabajo de forma profesional con el objetivo de que la población obtenga una información adecuada en relación al grave problema social que representa la violencia por cuestión de sexo.

 

 

 

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